Ahorra sin sufrir: elimina los gastos en cosas que no necesitas

Ahorra sin sufrir: elimina los gastos en cosas que no necesitas

Ahorra sin sufrir: elimina los gastos en cosas que no necesitas

1920 1080 Pamela Botello

Las finanzas personales, para muchos, son un dolor de cabeza. Es muy común escuchar el típico “no me alcanza”, y aunque gastar con inteligencia se lee fácil, en la práctica puede resultar muy complicado. Aunque se tenga un buen manejo de cuenta, es probable que de vez en cuando haya aprietos con el dinero, ya que nadie está exento de uno que otro caprichito que se antoja al cobrar la quincena.

De hecho, un error común al planear la economía personal es pensar en lo que se gana y no en lo que se gasta, pues, aunque parezca tonto y obvio, el problema no es lo poco que se gana, sino lo mucho que se gasta.

Por eso, te daremos algunos consejos que te ayudarán a reducir algunos gastos innecesarios que probablemente no sabías que estabas realizando y verás que tu economía mejora.

Existen tres tipos de gastos: fijos, variables y discrecionales.

Gastos fijos

Aquellos cuyos montos no cambian de un mes a otro, como en el caso de los préstamos hipotecarios o las rentas. Además de ser un gasto que tiene periodicidad, en el caso de las empresas no depende de la productividad, del nivel de ventas o de otros factores.

Gastos variables

Aquellos que tienen variaciones de acuerdo a su uso y normalmente es más fácil prescindir de ellos, aunque a veces se crea una correlación clara entre nuestras actividades y el gasto que implica.

Gastos discrecionales

Aquí volvemos a los caprichitos cuando llega la quincena, pues se trata de todos esos gastos que se generan debido a un antojo, deseo personal que no necesariamente representan una urgencia.

Una vez entendido esto, todo parece más claro, pues evidentemente a la hora de reducir gastos se debe empezar quitar los discrecionales, pues son menos necesarios. Si te toca mantenerte solo o mantener un hogar, ya sea junto con roomies o con la familia, estos recortes seguramente te sonarán familiares.

El paquete de TV por cable en HD

En los 90 tener televisión de paga era un verdadero lujo y significado de estabilidad financiera. Con el tiempo, más que un lujo, pasó a ser una necesidad. La decadencia de la TV y la exigencia de la audiencia nos llevaron a buscar nuevos horizontes.

Muchos tuvimos TV de cable porque ahí encontrábamos cosas diferentes, pero ahora, con el internet, ¿realmente es necesario un servicio así? Actualmente, sólo el 29% de los hogares mexicanos tiene un servicio de este tipo, según El Financiero.

Tal vez los más de 100 canales ya no son necesarios, pues en internet encontramos eso y más, tal vez sea un gasto que podrías, si no eliminar, por lo menos reducir.

El plan de datos móviles

Sí, ya pocos usan la TV por cable, sin embargo, no es lo mismo usar WiFi que usar tus datos para ver videos en el camión.

Hoy en día existen planes de datos móviles muy accesibles. Lo ideal es tener uno que se adapte a la perfección a tus necesidades. De nada sirve contratar un plan de $1, 000 al mes, si la mitad de tu día están en casa usando tu WiFi y la otra mitad en el trabajo robándole la señal a la empresa. Al final no gastas ni la mitad de tus datos y pagas por un servicio que no usas.

 

El cafecito mañanero

¿A quién no le gusta despertar en las mañanas con un buen café? El problema es cuando el café sale más caro que el pasaje de ida y vuelta a la escuela o trabajo.

A muchos les gusta tomar café de las trasnacionales, aunque son cafés caros y de poca calidad (a pesar de que te vendan unicornios). Por eso, aunque no tiene nada de malo comprar en esos establecimientos, es mejor hacerlo de vez en cuando, pues un gasto de mínimo 50 pesos diarios repercute en la economía a fin de mes.

Haz la prueba, ¡invierte mejor en una buena cafetera y un termo y prepara tu café en casa!

La flojera de caminar

Debemos admitir que la tecnología nos ha facilitado la vida y nos ha ayudado en muchos aspectos, pero hay casos particulares donde nos puede perjudicar. Un ejemplo claro son las apps para solicitar choferes particulares.

Volvemos a lo mismo: no tiene nada de malo usar estas apps para moverte por la ciudad, lo malo es que lo uses mucho y de pronto te quedes sin fondos en la tarjeta.

Una manera de reducir gastos en este caso es analizar bien la situación y salir con tiempo de casa para que no exista el riesgo de llegar tarde si usas el transporte público. Reservar esos créditos para cuando son realmente necesarios es lo mejor que puedes hacer, aunque el metro no te deje ni respirar.

Todos gastamos diferente

Estos son sólo algunos ejemplos en los que más de uno coincidirá a la hora de realizar gastos innecesarios, pero también entendemos que cada quién gasta su dinero en diferentes lugares y de distintas maneras.

Esperamos que este artículo sirva como guía para tener una mejor planificación financiera y poder eliminar gastos innecesarios. Tampoco se trata de limitarte en todo y pasar la vida a secas, pero sí de tener mayor conciencia a la hora de gastar y preguntarte si realmente necesitas lo que estás por comprar.

Sin embargo, el recorte de gastos innecesarios te ayuda enormemente en la economía diaria, pues al realizar cambios en lo que gasta, rinde más el dinero que ganas y a mediano y largo plazo, el resultado será todo un éxito.

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